Tras 2 años de silencio discográfico, sin tener en cuenta el disco en directo que fué registrado en la mítica sala Psylocibenea de Hondarribia en 2009 y editado el año pasado, vuelve uno de los grupos más a tener en cuenta de la escena Euskaldun.

Dueños de un directo envidiable y de 2 discos previos que beben del Rock, el sonido made in seattle o el post hardcore, con los que no han parado de girar hasta el 2010, momento en el que se plantean hacer un paréntesis para la composición y posterior grabación de este Istanteak y que ha sido editado nuevamente por Bidehuts.

Sin duda estamos ante el disco más difícil de digerir que han editado hasta la fecha, al menos de primeras, más lineal y menos directo y en el que las escuchas van descubriendo las virtudes y los defectos del mismo. Es algo lógico que su mayor defecto sea la imposibilidad de transmitir la fuerza y el impacto de sus directos, y más cuando hablamos de la que a mi forma de ver es una de las mejores bandas en directo de la actualidad en Euskal Herria. Y es que a pesar de que la grabación se hizo prácticamente en directo y en un corto plazo de 4 días, con la intención de plasmar esa inmediatez, su nuevo trabajo se queda a medias en este aspecto. El ejemplo más claro podría ser el caso de un corte como Istanteak, uno de esos temas que parte de una base rítmica repetitiva y que va creciendo de forma progresiva hasta convertirse en un muro sónico de gran intensidad,  la cual ya presentaban en los conciertos previos a su publicación, y que para el que escribe estas líneas, no transmite lo mismo.

Sin embargo y a su favor, hay que decir que estamos ante un trabajo que va descubriendo sus matices a medida que se va desgranando, es el caso de temas como la inicial  Araua que al contrario que en Anthology y su disco homónimo,  sirve para abrir de forma más pausada que a la que nos tienen acostumbrados. Eso no quiere decir que hayan soltado el acelerador por completo, ya que su capacidad para crear himnos de cara al directo sigue intacta,  Begi erreak la cual ya  usaron de adelanto en su myspace y  Ez da dudarik, una de esas con las que te quedas en una primera escucha, dan buena fe de ello.

Aunque para mi los puntos más altos se encuentran en composiciones como Noiz da gero, la genial So poseedora de unos arrebatos enérgicos marca de la casa y Oino pixka bat en la que las referencias a los  Soundgarden de 1996 se me hacen inevitables. No deja de ser curioso que tras estos 3 últimos temas todavía les quede tiempo en los cortos 36 minutos de duración del álbum, para cerrar con una punkarrada del estilo de Hobenduna, claro que ya nos los avisaron en el primer corte, las normas no tienen sentido.

Con esto solo me queda decir que me muero de ganas por verlos de nuevo sobre un escenario.