STANDSTILL


…Creo que estoy cambiando… o al menos mis gustos musicales… o directamente es que me estoy haciendo mayor. Y es que si el año pasado mi top 10 estaba protagonizado por los discos de Converge, Zu, Mastodon ó Coalesce… este año queda un poquito más alejado de… digamos, los sonidos duros. En este ámbito destacan únicamente los trabajos de los bilbainos Meido con uno de los mejores debuts de una banda euskaldun en los últimos años, al igual que lo harían Krilin en 2009;  y si acaso el segundo álbum de los madrileños Toundra, quienes nos han dejado el que a mi parecer es el mejor disco de post-rock/ metal de la temporada.

Sin embargo y como comentaba… este año me decanto por trabajos más densos como el de Trentemoller, el de los noruegos Motorpsycho o el de los canadienses Arcade fire que vuelven a estar en boca de todo el mundo… para bien o para mal. Aunque también hay hueco en el top para la sencillez de un álbum como el de Martina Topley Bird (actual colaboradora en Massive Attack), La personalidad del Adelante bonaparte de los catalanes Standstill, ó  El garaje rock de Grinderman.

Tampoco se me podía olvidar el homenaje a Mikel laboa que nos ha dejado el  sello euskaldun Bidehuts para el recuerdo, en el que han colaborado bandas como Berri txarrak, Willis drummond, Lisabö o Ruper Ordorika.

Y por supuesto… mi amigo Mike patton… que no falte! xD

…Ya sabemos que esto de las listas anuales son más que discutibles y que cada uno tiene una… pero bueno, esta es la mía… y si no te gusta… Hazte una! 😉

…Urte berri on!

1. Trentemoller – Into the great wide yonder

2. Motorpsycho – Heavy Metal Fruit

3. Arcade Fire – The Suburbs

4. Txinaurriak – Mikel Laboari ikasitako kantuak

5. Toundra – II

6. Standstill – Adelante Bonaparte

7. Meido – Munduko kamioirik haundiena

8. Martina Topley Bird – Some Place Simple

9. Mike Patton Mondo Cane

10. Grinderman – II

4 años después del celebrado Vivalaguerra, la banda catalana regresa a la actualidad con este ambicioso proyecto , un triple EP al que han titulado Adelante bonaparte y cuyo packaging ha sido confeccionado por ellos mismos de manera artesanal en su primera edición de 5000 copias, por lo que según comentan no existen 2 copias iguales… por si esto fuese poco la banda dispuso a sus fans hace unos meses de 3 números de teléfono en donde podían dejar sus mensajes pidiendo cariño, respeto o atención, siguiendo así con su peculiar forma de tratar a sus trabajos, que respiran de un aire familiar y poco convencional.  Tras haberme centrado casi exclusivamente en los 3 Eps que componen este trabajo durante los últimos 5 días a la hora de escoger una banda sonora, he llegado a la conclusión de que estámos ante la colección de canciones más personal de la banda, sobre todo a nivel letrístico, donde Enric Montefusco nos guía a través de la vida narrándonos como si de un cuento se tratase, las vivencias del personaje central de esta historia B o Bonaparte, basándose concretamente en 3 etapas de su vida, su infancia, una fase de reflexión en la que empieza a sufrir desengaños, y finalmente la hora de enamorarse y tener un hijo, todo ello resumido en 75 minutos de música que pasa por diferentes facetas.

El viaje comienza con un primer episodio que lleva por título “I. Algunos recuerdos significativos de B” posiblemente el más experimental o novedoso de los 3 en cuanto a lo musical se refiere. Abriendo con la pianística “Todos de pie” que les sirve como prefacio, pasando por cortes que reflejan un espíritu inocente e infantil como es el caso de la entrañable “Hombre araña” o “Cosquillas no (esta niña me gusta)”, que da paso a “Vida normal” en la que la influencia de Radiohead en la banda resulta más clara que nunca. Tras esta, vuelven a embriagarse de ese espíritu infantil en los interludios “B observa los fuegos artificiales” y “Madre ternura” los cuales aparecen perfectamente enlazados.  Posiblemente sea sólo en los temas “La familia inventada” y “Adelante bonaparte (I)” con la que cierran esta primera parte, donde se muestran más cercanos al sonido empleado en su anterior trabajo.

Dejando a un lado ese punto nostálgico que caracteriza a ese primer EP, entramos en el segundo “II.B.pasa de querer comerse el mundo a esconderse en una pequeña parcela” mucho más denso y triste, y que abre con una nueva versión del tema que cerraba el anterior, “Adelante bonaparte (II)” que adquiere un tono más reflexivo gracias en parte a los coros, y sobre todo los violines que se adueñan del tema al final del mismo. Si una cosa nos empieza a quedar clara a partir de ahora es que la figura de Enric como cantautor salta más a la vista que en “Vivalaguerra” o el homónimo “Standstill”, es el caso de piezas como “Cobarde pecador”, “El resplandor”, en la que emplean algunos de los mensajes recibidos en los contestadores anteriormente citados, o “La hora del acuario”. Sin tiempo a recuperarnos de toda la emotividad vivida anteriormente Bonaparte se adentra en lo más oscuro de sus sentimientos para presentarnos “Morireis todos los jovenes” también en clave acústica pero con unos eficaces arreglos electrónicos, pianos y vientos que ayudan al crecimiento progresivo de la composición, para finalmente cerrar este segundo episodio con la repetitiva “Sálveme quien pueda” adornada con un montón de samples y efectos.

Es sin duda la tercera parte “III. El corazón de B despierta” la más positiva de las 3 gracias a las preciosas “Cuando ella toca el piano” y “Ayer soñé contigo”, o la visión alegre de un tema como “Hay que parar”, la cual da paso a “Elefante” una de las piezas clave del disco tanto a nivel músical como conceptual, en la que la instrumentación adaptada a modo de orquesta la dota de un aire sahariano por definirlo de alguna forma. El interludio de piano “El caminet” y “Canción sin fin” una nueva versión del tema que abre el disco aunque esta vez a modo de epílogo y con un mensaje mucho más alegre, sirven para cerrar una obra tan elaborada como difícil de explicar con palabras, en la que Standstill vuelven a demostrar que son únicos, y un referente ya no solo a nivel estatal, ya que estamos ante algo tan enorme que no debería entender de fronteras y que estoy seguro que el tiempo dejará en el lugar que merece.